ECUADOR Y SUS BILLETES
EL SUCRE
ANTECEDENTES
La actual República del Ecuador desarrolló su construcción de libertad a partir de varias batallas contra el imperio español, la más significativa fue la de Pichincha, librada en las faldas del volcán homónimo en mayo de 1822.
Ese mismo año, las provincias de Quito y Guayaquil se unieron a la Gran Colombia, creada ya en 1819. En lo monetario, la unión supuso la utilización de la moneda colombiana acuñada aún bajo el sistema monetario español.
LA CASA DE MONEDA DE QUITO "BÚSQUEDA DE UN CUÑO DE IDENTIDAD"
En 1830, con la separación del Departamento del Sur (Quito) de la estructura de la Gran Colombia, en la ciudad de Riobamba se decretó la creación del Estado del Ecuador en Colombia y se nombró como presidente al general Juan José Flores, de origen venezolano. Uno de sus primeros decretos fue el de la creación de una casa de monedas en Quito, un antiguo anhelo del Libertador.
La Casa de Moneda de Quito se estableció en 1832, fruto de la necesidad de contar con una estructura orgánica que ayudase a identificar a la población con su nuevo Estado. a continuación, el gobierno del general Flores autorizó el ingreso de cantidades importantes de moneda colombiana para que, después de verificar su fineza y de aplicarles el resello M.D.Q (Moneda de Quito), se pusieran en circulación por todo el Ecuador. El uso de esta moneda huésped fue temporal, ya que, en 1833, cuando la ceca pudo contar con el personal y la tecnología adecuada, se dio inicio a la amonedación de los predecimales quiteños, las primeras monedas ecuatorianas. Mientras la ceca estuvo en funcionamiento, las divisas mantuvieron las denominaciones de reales para la plata y escudos para el oro. En sus primeros lustros de actividad, la ley de monedas con la que se acuñó el predecimal quiteño determinó que este bajase de 0.900 plata de fino (lo que equivale a 90% plata y 10% de cobre) a 0.666, e incluso en muchos casos a 0.333, lo que dio lugar al descrédito de la moneda ecuatoriana, además de encubrir la circulación de grandes cantidades de piezas falsas.
La medida que afectó a las monedas de plata (las monedas de oro no disminuyeron su finesa ni su calidad), fue en razón de los préstamos que debían cancelarse por los costos de las guerras de independencia, lo cual provocó problemas en la circulación y aceptación de la nueva divisa quiteña.
En 1846, durante la presidencia de don Vicente Ramón Roca, la Casa de Moneda de Quito recibió la orden de amonedar pesos o reales de a 8 en ley de 0.900 de fino, con el fin de mejorar la calidad de la moneda quiteña y de hacer desaparecer las de menor fino. El peso fuerte o duro de 1846 fue utilizado en el comercio internacional del cacao, lo que dio lugar a su rápida desaparición por su calidad, entre otros aspectos. Esta divisa era similar en tamaño, peso y contenido de plata que el duro o real de a 8 español.
En 1856, el gobierno de don Francisco Robles García dispuso la adopción del franco como unidad monetaria para las nuevas acuñaciones, consecuente con el sistema decimal francés, muy en boga en el mundo occidental de la época. De este modo, dos años después surgió la moneda de 5 francos o franco de a 5, que dió lugar a confusión e inflación, ya que aún circulaban los fuertes de 1846, con la diferencia de que el franco se convertía a 10 reales por el sistema decimal francés mientras que el peso fuerte equivalía a un real de a 8.
CIERRE DE LA CASA DE MONEDA DE QUITO Y ORIGEN DE LOS BANCOS PARTICULARES
En 1863, la Casa de la Moneda de Quito, proveedora de un numerario desde 1833, dejó de funcionar tanto por problemas tecnológicos como por efectos del terremoto de 1859. La última producción se hizo en 1862.
La crisis generada por el cierre de la ceca no solo dio lugar a la circulación de divisas de otros países,sino también a que se aceptaran, en la relación de comercio, las unidades monetarias coloniales de oro y de plata, aún existentes y consecuentes con el sistema monetario en vigencia, el heredado de la etapa colonial. Por lo tanto, resultaba imperioso restablecer el orden del circulante y definir la equivalencia entre el sistema monetario español y el sistema decimal francés.
En 1869, el doctor Gabriel García Moreno, en su calidad de séptimo presidente de la República del Ecuador, autorizó la conversión de la moneda feble (gastada). En ese contexto, se crearon los bancos particulares con el fin de inutilizar las monedas gastadas o deterioradas, y dejando abierto la posibilidad de que, en compensación, esas entidades realizarán nuevas acuñaciones. Las sociedades bancarias como el "Banco Particular de Manuel Antonio Luzárraga" y el "Banco Particular de Descuento y Circulación de Guayaquil" entre otros surgieron de las casas comercializadoras de cacao y funcionaron desde mediados del siglo XIX hasta la segunda década del siglo XX.
EL SUCRE, UNIDAD MONETARIA DEL ECUADOR
En 1884, durante el gobierno de don José María Plácido Caamaño, la Asamblea Constituyente reunida en Quito, en respuesta a la necesidad de racionalizar el sistema monetario, dictó el decreto de creación de la moneda oficial para Ecuador con el nombre de "Sucre". La unidad monetaria se dividió en cien centavos, y fue de libre circulación en el territorio ecuatoriano y de uso obligatorio en todas las transacciones comerciales. Sus características de peso, ley y fineza fueron las mismas que las de un dólar de Estados Unidos. Es importante anotar que el módulo, peso y ley de fineza en que se amoneda el cuño nacional son los del real de a 8 español. De hecho, el dólar estadounidense tiene su origen en la divisa española de allí proviene el término "dólar columnario".
El diputado de la provincia del Azuay, el venerable padre Julio Matovelle, fue quien mocionó el nombre del mariscal Antonio José de Sucre para las nuevas unidades monetarias. Sucre fue uno de los héroes de las guerras de independencia que pusieron fin a la dominación española, por lo que nombrar con su apellido a la moneda oficial tuvo el objetivo de perpetuarlo en la memoria colectiva.
BILLETES DEL ECUADOR




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