LA ROCA Y LOS VIAJEROS
Un hombre viajaba por la mañana y llegó a un punto en que una gran roca,
que había caído sobre el camino, hacía imposible pasar ni por la derecha, ni
por la izquierda.
Pues bien: Ese hombre, viendo que no podía continuar el viaje por causa del
peñasco,
trató de moverlo para abrirse campo. Fatigándose mucho en su empeño y todos los
esfuerzos que realizó resultaron vanos.
Al ver eso, se sentó tristemente y empezó a decir “¿Qué será de mí cuando
llegue la noche y me halle en este lugar, sin comida, sin abrigo ni defensa, a
la hora en que los animales feroces salen de sus guaridas
ara buscar alimento?”.
Mientras su espíritu estaba ocupado en esas amargas reflexiones, llegó
otro viajero, que también quiso mover la peña; mas como tampoco pudo lograrlo
se sentó en silencio, dejando caer la cabeza sobre el pecho.
Y después de éstos, llegaron otros más; y, como ninguno podía mover la
roca, todos se llenaron de temor.
Al fin dijo uno de ellos a los demás: “Amigos míos, roguemos a nuestro
Padre que está en los cielos, para que se apiade de nosotros y de nuestro
infortunio”.
Y una vez que hubieron rezado, el que había recomendado la oración añadió: “Amigos,
procuremos conseguir todos juntos lo que no hemos logrado cada uno de nosotros
aisladamente”.
Levantándose y todos a un mismo tiempo empujaron la roca. El peñasco cedió,
y los hombres pudieron seguir en paz su camino.
RECUERDA:
El Viajero es el hombre; el viaje es la vida; la roca: las miserias que
aquél encuentra a cada paso en su marcha.
Ningún hombre sería capaz de mover por sí solo aquel peñasco; pero Dios ha
calculado el peso de manera que nunca detenga a los que viajan ayudándose
mutuamente.
VIVID Y AYUDAR A VIVIR
Lamennais
DESCARGA LAS ACTIVIDADES



ok profe ya dentre
ResponderEliminarholi
ResponderEliminarMoraleja porfa
ResponderEliminar